Mejillones Bouchot de la costa atlántica, al vapor con vino blanco, apio y chalota. Patatas Bintje, cortadas a mano y fritas dos veces. Mayonesa de la casa. El gran clásico belga — bien hecho, en la Costa Blanca.
En Bélgica, los mejillones con patatas son más que un plato — son un ritual. Los mejillones deben ser Bouchot (cultivados en cuerdas, nunca dragados), abiertos al vapor de vino blanco, apio y chalota, y servidos en el momento. Las patatas deben ser Bintje, cortadas a mano, blanqueadas en grasa de ternera a 140°C y terminadas a 180°C. La mayonesa se monta fresca, a mano, con mostaza y limón.
En La Boca Belga seguimos esa receta al pie de la letra. Nuestros mejillones llegan cada semana de productores Bouchot certificados; nuestras patatas son regionales y se cortan cada mañana; la mayonesa se prepara antes del servicio. El resultado sabe a Bruselas — con la brisa del Mediterráneo de regalo.
Mejillones y cerveza belga son una pareja más antigua que la mayoría de las cocinas. Nuestra carta de cervezas incluye trapenses (Westmalle, Chimay, Rochefort), de abadía (Leffe, Maredsous) y una pequeña rotación artesana belga. Pídale al camarero un maridaje — combinará la preparación con la copa adecuada.
La temporada del mejillón va aproximadamente de julio a abril — fuera de ese periodo la Marinera deja paso a otros clásicos belgas. Reserve online con confirmación inmediata.